Una tarjeta regalo es de las pocas ventas en las que ganas dos veces: alguien te paga por adelantado y, además, te trae a una persona que igual no te conocía. Y casi no te da trabajo.
Aquí tienes cómo montarlas en tu salón: qué vender, cuánto, cuándo y cómo llevar las cuentas.
Por qué valen la pena
- Cobras por adelantado, antes de hacer el servicio.
- Te llegan clientas nuevas: quien la recibe viene a probar tu salón sin que hayas tenido que buscarla.
- Vendes en fechas tranquilas: mucha gente las compra en diciembre, aunque se canjeen en enero o febrero.
Qué tipo de tarjeta vender
Hay tres formatos, y puedes combinarlos:
- Importe libre: quien regala elige cuánto. La más flexible.
- Un servicio concreto: «una manicura semipermanente», «un peinado de fiesta». Más fácil de regalar.
- Un pack: manicura + pedicura, o varias sesiones. Sube el ticket.
Para los importes, usa números redondos que encajen con tus servicios. Por ejemplo, el precio de tu servicio más vendido y un par de importes por encima.
Caducidad: decídela y que se vea
Decide cuánto tiempo es válida la tarjeta y ponlo bien claro en la propia tarjeta y al comprarla. Así evitas discusiones meses después. Si tienes dudas sobre qué plazo es correcto en tu caso, pregúntalo a tu gestoría.
Las fechas clave
Las tarjetas regalo se venden sobre todo cuando la gente busca un regalo:
- Navidad y Reyes.
- San Valentín.
- Día de la Madre.
- Cumpleaños, durante todo el año.
Anúncialas con tiempo, un par de semanas antes de cada fecha, en Instagram, WhatsApp y en el propio salón.
Dónde venderlas
Si solo las vendes en el mostrador, te pierdes la mayoría. La gente compra regalos a última hora y desde el móvil. Lo ideal:
- Online, desde tu página de reservas, abierta las 24 horas.
- Con un enlace directo en la bio de Instagram y en tus stories.
- En el salón, para quien prefiera comprarla en persona.
Cómo llevar las cuentas sin liarte
Este es el punto que más confunde. Cuando vendes una tarjeta tienes el dinero, pero todavía no has hecho el trabajo. Por eso conviene:
- No sumar la venta de la tarjeta a los ingresos por servicios del día.
- Llevar aparte el saldo vivo: lo vendido menos lo ya canjeado.
- Contar el ingreso del servicio el día que la clienta lo canjea.
Cuándo se declara el IVA de una tarjeta regalo depende del tipo de tarjeta: decídelo con tu gestoría.
Convierte a la clienta nueva en clienta fija
La tarjeta trae a alguien nuevo; que vuelva depende de ti. Cuídala como a una clienta de siempre, guarda sus datos en su ficha y, al terminar, ofrécele reservar la siguiente cita. Más ideas en cómo conseguir clientas para tu salón.
Cómo lo hace Godolphy
Con Godolphy tus clientas compran la tarjeta regalo online, desde tu página de reservas, y eligen la fecha en que llega: un cumpleaños, Navidad, San Valentín… Quien la recibe la usa para reservar contigo, y si cancela la cita, el saldo vuelve a la tarjeta. Tú decides el importe y la validez.
Las tarjetas regalo están en los planes Pro y Max. Más detalles en cupones y tarjetas regalo.
Preguntas frecuentes
¿Las tarjetas regalo caducan?
Tú decides la validez. Lo importante es que esté bien clara en la tarjeta y al comprarla. Si tienes dudas sobre el plazo, consúltalo con tu gestoría.
¿Cómo contabilizo una tarjeta regalo?
La venta no suma a los ingresos por servicios del día: lleva aparte el saldo vivo (vendido menos canjeado) y cuenta el ingreso el día del canje. El IVA, decídelo con tu gestoría.
¿Puedo vender tarjetas regalo online sin tener tienda?
Sí. Si tu sistema de reservas las vende, tus clientas las compran desde tu página de reservas a cualquier hora.
¿Qué pasa si cancela una cita pagada con tarjeta regalo?
En Godolphy el saldo vuelve automáticamente a la tarjeta, así que puede usarlo para otra cita.
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